ASOBAL (22/02/2010).- Cumplió con nota con el pronóstico. El Arrate necesitaba anotarse los dos puntos en litigio frente al colista Cangas para poder coger un poco de aire y mantener las distancias con la zona peligrosa que, de momento, están en poder de los dos equipos gallegos: su última víctima y el Octavio Pilotes. Su necesidad por acumular puntos aumentó considerablemente después de que el Torrevieja sorprendiera a la parroquia con su meritoria y apurada victoria sobre un CAI Aragón que continúa vigente en la competición continental. La escuadra eibarresa saltó muy mentalizada al parqué de Ipurua y sin ningún atisbo de tener el propósito de realizar ningún tipo de concesiones de manera inconscientes por tener que hacer frente al pupas de la categoría. El 3-0 de salida fue su primer toque de atención a un Cangas que no tuvo más remedio que rendirse a la clara superioridad rival. Muy a su pesar vio como de manera pausada el Arrate fue abriendo una brecha que para el descanso resultó ya insalvable (17-11). En la reanudación se mantuvo la misma tónica, con un Arrate superior que se limitó a conservar las diferencias sin necesidad de tener que apretar demasiado el acelerador. Este colchón de goles fue providencial para poder disponer de un generoso margen de maniobra, lo que dio pie que en la última fase del partido Julián Ruiz optara por mover el banquillo y dar salida así a los hombres menos habituales. Ciertamente, durante el campeonato no ha habido muchas ocasiones para poder ver en acción a los hombres menos habituales. Voncina volvió por sus fueros. El meta esloveno dio el relevo al joven Moyúa después de haber realizado quince muescas en su cinturón, una por cada parada. Su sustituto dispuso el tiempo suficiente para foguearse y granjearse el cariño de sus paisanos poniendo su sello en dos acertadas intervenciones. El Cangas aprovechó el correcalles en la última fase para reducir diferencias y maquillar el resultado final. El Arrate jamás vio peligrar una victoria que comenzó a amasar en el primer cuarto de hora. Las cosas le salieron a pedir de boca. Se propuso romper el partido desde los primeros compases de la contienda y así lo hizo. Lo único de que se puede lamentar el cuadro albiazul es de la lesión que sufrió Berrios. El extremo andaluz se vio obligado a abandonar la contienda mediada la segunda mitad tras sufrir un fuerte golpe. En un principio se espera que esté plenamente recuperado para poder viajar el próximo sábado al terreno del recién ascendido Lábaro Toledo. Reapareció el también extremo Sergio Cid, que volvió con fuerza a la actividad después de permanecer varias semanas convaleciente. Cid logró anotar tres dianas en su reestreno.